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Entrevista a David R. Losada

Nuestro socio David R. Losada estrenó el pasado 23 de septiembre la serie "Odol Ilargia" en el Festival de San Sebastián y desde el viernes 25 ya está disponible en la platafoma Primeran. 

En esta entrevista habla sobre "Odol Ilargia", la industria y los proyectos de futuro. 

"ODOL ILARGIA" EN EL ZINEMALDIA

La mini-serie "Odol Ilargia" se ha estrenado en el Zinemaldia. ¿Qué tal ha sido el proceso de creación de esta serie para televisión como guionista?  
 
Ha sido un proceso muy chulo. Era la primera vez que trabajaba con Mikel Alvarez, el otro guionista de la serie, y nos hemos entendido realmente bien. Y he de decir que todas las partes implicadas (Baleuko, EITB) entendieron y vieron la serie desde el primer minuto del mismo modo y hemos estado en sintonía desde el inicio, lo cual ha hecho que el proceso fuera muy orgánico.  

¿Y como director?  
 
Muy intenso, porque rodamos muy rápido, pero también muy emocionante porque trabajamos con un equipo de actores muy jóvenes, con una ilusión contagiosa, pero además con unas herramientas y una técnica maravillosas. Viene una generación de actores increíble para los próximos años de nuestro cine. Las dinámicas con todo el equipo fueron muy bonitas en este proyecto.

"Odol-ilargia" está basada en una novela de Belén Martínez. ¿Cómo ha sido el proceso de convertirla en mini-serie?  
 
Creo que bastante fluido, en este caso. Pasar de novela a serie es menos traumático que de novela a película. Al final, una serie también tiene una estructura episódica y hay mecanismos del libro que puedes “robar” casi directamente. Además, Mikel y yo enseguida tuvimos muy claro cuál era la espina dorsal, qué nos daba la novela que debía permanecer, y dónde podíamos volar un poco más libres. 

La serie mezcla fantasía y thriller con las preocupaciones y problemas de la juventud actual. ¿Cómo habéis trabajado con todos estos elementos?    
 
La novela ya trabajaba muy bien el equilibrio entre todos estos elementos y, en realidad, tiene muy claro el tema y la historia que quiere contar. La estructura de thriller y los elementos fantásticos están ahí como camino para descubrir el “secreto” que guarda el personaje de Ibai. Mikel y yo tratamos desde el principio de mantener ese equilibrio en nuestra adaptación.

¿Cómo ha sido trabajar con actores noveles? ¿Os ha ayudado a la hora de apostar por un vocabulario moderno?
 
Aunque tuvimos varios días de ensayos, preferí centrarlos más en comprender a los personajes que en trabajar escenas concretas, y ya en rodaje los diálogos escritos se han respetado casi a rajatabla, en ese sentido. Sí creo que trabajar con actores tan jóvenes, algunos de ellos todavía en sus primeros trabajos, trae como otra energía, que notas en set, y también es una generación con una fuerte sensación de grupo y de apoyo mutuo, y esa química tan jovial y tan honesta que tienen es algo que intentas capturar y llevar también a la pantalla.

"Odol Ilargia" busca, entre otros objetivos, que los jóvenes consuman ficción en euskera. ¿Hasta qué punto condiciona esto el proceso de escritura?    
 
Diría que el hecho de que se dirija a un público joven no condiciona más que en cualquier otro proyecto. Al menos en mi caso, cuando escribo siempre tengo en cuenta qué clase de historia es y a quién se dirige. La historia cobra su “estilo” y se impone sobre cualquier otra consideración. Y en el caso de “Odol ilargia” es lo mismo, simplemente hemos tratado de encontrar el tono adecuado para contar esta historia. 

¿Qué características tiene para lograrlo?    
 
Creo que la gran apuesta es poner en pantalla personajes jóvenes que los espectadores puedan creerse y comprender. De esa comprensión y cercanía nacen la identificación y la empatía. Además, algunos de los personajes pasan por problemas que muchos jóvenes estarán pasando, o que muchos hemos pasado cuando nos ha tocado. Creo que géneros como el thriller (en nuestro caso), o el terror, o la comedia, son mecanismos preciosos para ‘disfrazar’ historias que acaban siendo más cercanas que muchas otras.

Antes has trabajado los largometrajes "La noche del ratón" y "Lady Off", la publicidad y los video-ensayos. ¿Cómo te ha ayudado a escribir y dirigir "Odol Ilargia"?    
 
Bueno, todo el mundo en este sector sabe que es un aprendizaje continuo y que los hallazgos y los golpes de proyectos anteriores son los que te van enseñando. También es curioso que, a menudo, lo que te ha funcionado en un proyecto en otro en cambio no tiene sentido, o no puedes trabajar de igual forma. Pero “Lady off” especialmente me ayudó mucho a entender mejor el trabajo con actores y actrices y haber pasado por el proceso tan particular de aquel rodaje es algo que agradezco mucho ahora.

LA INDUSTRIA Y LOS PROYECTOS DE FUTURO

Actualmente, estás desarrollando tu próximo largometraje “Otsoa”. ¿Qué puedes contar al respecto?    
 
Es un largometraje que contó con la ayuda del ICAA en 2025 para la escritura del guion y que ahora está dando los primeros pasos en búsqueda de financiación. Es un proyecto muy personal para mí, al que ahora recientemente se ha sumado también el guionista Diego Soto, y que producirá Euskalreel. Es un proyecto muy emocionante, que en gran parte nos llevará a rodar en la montaña y tengo muchas ganas de poder seguir avanzando con él.

¿Qué es lo que te atrae del mundo audiovisual?  
 
Me atrae contar historias, la parte humana del proceso. Justo ahora que nos toca presentar "Odol ilargia", es cierto que esa parte de exposición pública es la parte de nuestro sector que llevo con mayor "tensión", digamos. Para mí, la parte más bonita está en ese "contar" o, más aún, en pensar el cómo contar. Tanto como guionista, teniendo siempre presente a quién quieres contar esa historia, como luego con todos los colaboradores de un proyecto, poniendo en común, encontrando las mejores maneras de llevar el proyecto adelante, etc.  

¿Qué fase del proceso es la que más te atrae y por qué?    
 
Al empezar un proyecto me suele gustar, contra todo lo que se suele recomendar, lanzarme con un 'vomit draft'. Vomitar una primera escritura de inicio a fin, guiándome por las tripas solamente, de tirón. Tras eso ya vuelvo atrás y recomienzo con un proceso más académico, si queremos llamarlo así. Pero ese primer draft para mí es fundamental para encontrar, a nivel emocional, qué es lo que de verdad me interesa del proyecto, dónde voy a poner el foco a partir de ahí. Esa primera escritura la disfruto mucho.  
 
Luego, en mi faceta de director, disfruto mucho la edición, que considero que es una suerte de nueva "reescritura" de la película, en cierto modo.   

¿Cómo ves la situación actual del mundo del guion?  
 
Creo que poco a poco los guionistas cada vez estamos más representados, pero aun así sigue siendo una de las profesiones y una de las fases de los proyectos audiovisuales más inciertas y desprotegidas.  
 
Afortunadamente no pasa siempre, pero todavía hoy hay proyectos en los que el guionista depende de que estos acaben saliendo adelante para cobrar o no. Pero, claro, su trabajo está ya hecho, salgo o no salga. Estas cosas todavía siguen pasando y están muy relacionadas con el lugar que el guionista ocupa en ese camino tan largo e incierto que es "hacer una película".